El concepto de Funciones Ejecutivas (FE) define a un conjunto de habilidades cognitivas que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, la formación de planes y programas, el inicio de las actividades y operaciones mentales, la autorregulación de las tareas y la habilidad de llevarlas a cabo eficientemente. Este concepto define la actividad de un conjunto de procesos cognitivos vinculados al funcionamiento de los lóbulos frontales del cerebro.
Serían los encargados de recibir información del resto de estructuras cerebrales coordinándolas entre sí para realizar conductas dirigidas a un fin.
Tradicionalmente se han estudiado los déficits en las FE en sujetos con daño cerebral frontal. También se han comprobado déficits en las FE en trastornos como el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Estos déficits ejecutivos apoyan las teorías del origen biológico de estos trastornos.
Las cuatro FUNCIONES EJECUTIVAS del modelo del Dr. Russell Barkley son:
– La memoria de trabajo no verbal. Es decir la percepción hacia sí mismo.
Es la capacidad para mantener internamente repre-sentada información “on line” que se utilizará para controlar la emisión de respuestas contingentes a un evento.
Permite: mantener los eventos en la mente, la imitación, el aprendizaje indirecto, la percepción del pasado y del futuro, altruismo recíproco postergado, percepción del tiempo, organización del comportamiento (a través del tiempo).
– La memoria de trabajo verbal (interiorización del lenguaje).
Hace referencia al proceso por el cual la acción se pone al servicio del pensamiento a través del lenguaje. En este sentido, la internalización del habla sería uno de los principales indicadores de que el niño está “madurando”.
Permite: la auto-descripción, reflexión, instrucción y cuestionamiento. El comportamiento gobernado por reglas, la comprensión de la lectura, el control moral de la conducta.
– El autocontrol de la activación, la motivación y el afecto.
En un proceso de autorregulación, donde la mayoría de las conductas se realizan en ausencia de estímulos reforzadores externos, es el propio sujeto quien debe activar dichos tonos, por otra parte considerados básicos en la activación y mantenimiento de las conductas orientadas hacia un objetivo. La capacidad para activar cargas afectivas asociadas a las memorias de trabajo es un elemento imprescindible para la autorregulación.
Permite: autocontrol emocional, motivación y persistencia intrínseca, activación hacia las demandas de la tarea.
– La reconstitución.
Hace referencia a la capacidad del lenguaje para representar objetos, acciones y propiedades que existen en el medio. Más específicamente, Barkley entiende que se expresa por un proceso de análisis y otro de síntesis; es decir, por la habilidad para separar las secuencias conductuales en sus unidades (la organización de la estrategia) y por la capacidad para combinar distintos elementos de distintas secuencias para construir otras nuevas (la creación de la estrategia).
Permite: fluidez verbal y no verbal, creatividad dirigida a la meta, flexibilidad y sintaxis de ideas, los procesos asociados son: análisis y síntesis.
Lic. Bettina Arredondo
contacto: psicoterapiasepico@gmail.com
Fuente: “Modelo de autorregulación de Barkley aplicado al trastorno por déficit de atención con hiperactividad: una revisión” M. Servera-Barceló.
“Déficit de Atención e Hiperactividad, Bases Genéticas, Clínicas y Terapéuticas”, capítulo 5, Russell Barkley.

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