lunes, 11 de marzo de 2013

Les contamos que a partir de mitad de marzo comenzamos con atención psicológica en la zona de Liniers y Mataderos.
Terapia cognitivo conductual individual, pareja, familia y grupos psicoeducativos para desòrdenes de ansiedad y desórden bipolar.
Para consultas o solicitud de primera entrevista pueden escribir a psicoterapiasepico@gmail.com
Saludos a todos/as
Compartimos con ustedes un ejercicio de atención plena (mindfulness) para que podamos ponerlo en práctica
Aquí les dejamos el link

http://www.youtube.com/watch?v=gr4-eWUO-h0

sábado, 26 de enero de 2013

Funciones Ejecutivas Cerebrales y su relación con el TDAH


El concepto de Funciones Ejecutivas (FE) define a un conjunto de habilidades cognitivas que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, la formación de planes y programas, el inicio de las actividades y operaciones mentales, la autorregulación de las tareas y la habilidad de llevarlas a cabo eficientemente. Este concepto define la actividad de un conjunto de procesos cognitivos vinculados al funcionamiento de los lóbulos frontales del cerebro.
Serían los encargados de recibir información del resto de estructuras cerebrales coordinándolas entre sí para realizar conductas dirigidas a un fin.
Tradicionalmente se han estudiado los déficits en las FE en sujetos con daño cerebral frontal. También se han comprobado déficits en las FE en trastornos como el TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Estos déficits ejecutivos apoyan las teorías del origen biológico de estos trastornos.

Las cuatro FUNCIONES EJECUTIVAS del modelo del Dr. Russell Barkley son:

 – La memoria de trabajo no verbal. Es decir la percepción hacia sí mismo.
Es la capacidad para mantener internamente repre-sentada información “on line” que se utilizará para controlar la emisión de respuestas contingentes a un evento.
Permite: mantener los eventos en la mente, la imitación, el aprendizaje indirecto, la percepción del pasado y del futuro, altruismo recíproco postergado,  percepción del tiempo, organización del comportamiento (a través del tiempo).

– La memoria de trabajo verbal (interiorización del lenguaje).
Hace referencia al proceso por el cual la acción se pone al servicio del pensamiento a través del lenguaje. En este sentido, la internalización del habla sería uno de los principales indicadores de que el niño está “madurando”.
Permite: la auto-descripción, reflexión, instrucción y cuestionamiento. El comportamiento gobernado por reglas, la comprensión de la lectura, el control moral de la conducta.

– El autocontrol de la activación, la motivación y el afecto.
En un proceso de autorregulación, donde la mayoría de las conductas se realizan en ausencia de estímulos reforzadores externos, es el propio sujeto quien debe activar dichos tonos, por otra parte considerados básicos en la activación y mantenimiento de las conductas orientadas hacia un objetivo. La capacidad para activar cargas afectivas asociadas a las memorias de trabajo es un elemento imprescindible para la autorregulación.
Permite: autocontrol emocional, motivación y persistencia intrínseca, activación hacia las demandas de la tarea.
                                                                                     
– La reconstitución.
Hace referencia a la capacidad del lenguaje para representar objetos, acciones y propiedades que existen en el medio. Más específicamente, Barkley entiende que se expresa por un proceso de análisis y otro de síntesis; es decir, por la habilidad para separar las secuencias conductuales en sus unidades (la organización de la estrategia) y por la capacidad para combinar distintos elementos de distintas secuencias para construir otras nuevas (la creación de la estrategia).
Permite: fluidez verbal y no verbal, creatividad dirigida a la meta, flexibilidad y sintaxis de ideas, los procesos asociados son: análisis y síntesis.

Lic. Bettina Arredondo
contacto: psicoterapiasepico@gmail.com


Fuente: “Modelo de autorregulación de Barkley aplicado al trastorno por déficit de atención con hiperactividad: una revisión” M. Servera-Barceló.
“Déficit de Atención e Hiperactividad, Bases Genéticas, Clínicas y Terapéuticas”, capítulo 5, Russell Barkley.



miércoles, 23 de enero de 2013

Tratamiento grupal para el trastorno de pánico desde la Terapia Cognitivo Conductual


Si bien el abordaje del Trastorno de pánico puede realizarse en terapia individual, creemos que un dispositivo enriquecedor y que puede acelerar el proceso de recuperación es un tratamiento grupal para desórdenes de ansiedad. 


El programa en general es de 16 encuentros, dependiendo del desarrollo grupal y del ritmo de trabajo que caracterice a cada grupo específico. 
El abordaje se basa en:  

1. Psicoeducación (en los primeros encuentros, en general se apoya con material bibliográfico)
2. Técnicas de autoregistro y evaluación conductual (que cada paciente conozca las variables que determinan la aparición de las crisis y las conductas que se suceden a partir de las mismas)
3. implementación de técnicas cognitivas (sesgos cognitivos, descubrimiento guiado, análisis de evidencias, análisis de probabilidades, descatastrofización, generación pensamientos alternativos, utilidad del pensamiento)
4. Implementación de técnicas fisiológicas y conductuales (respiración difragmática, relajación muscular progresiva, exposición interoceptiva, exposición en vivo,  focalización de la atención, ejercicios de atención plena)


En los encuentros finales los/as pacientes comparten su experiencia, su aprendizaje yevalúan su evolución a partir de la experiencia de grupo.



Criterios de inclusión de los pacientes

Debido a la basta investigación científica que demuestra la efectividad del tratamiento cognitivo-conductual en el trastorno de pánico tanto individual como grupal (muchas veces sin necesidad de medicación) no es necesario que el paciente se encuentre en terapia individual a menos que padezca alguna comorbilidad que requiera otro tipo de tratamiento o alguna crisis vital que demande focalizar en otras cuestiones ajenas al trastorno de ansiedad.Los pacientes deben tener diagnóstico de trastorno o episodios de pánico sin comorbilidad con algún otro trastorno severo tanto del eje I como del eje II según el DSM IV TR. No obstante si existe algún desorden comórbido de leve a moderado se podrá incluir en el grupo de acuerdo a lo que evalúe la coordinadora grupal en las entrevistas individuales preliminares.Será de suma utilidad que, el profesional que derive al paciente al grupo, pueda darle una breve información acerca del funcionamiento del mismo.


EPICO dará apertura de grupos de ansiedad a partir del mes de marzo (fecha a confirmar) en la zona de Mataderos-Liniers. Cantidad de pacientes: entre 6 y 8 aproximadamente Se realizará una o dos entrevistas preliminares para evaluar la conveniencia o no de la inclusión del paciente al grupo.Tanto los psiquiatras y/o psicólogos que atiendan en forma individual a los pacientes podrán tener contacto con la terapeuta grupal en caso de ser necesario.

Lic. Andrea Recchia
contacto: psicoterapiasepico@gmail.com

domingo, 20 de enero de 2013

Acerca de la Terapia cognitivo conductual (TCC)

La terapia cognitivo conductual se basa en los modelos de aprendizaje, apuntando a la modificación de cogniciones (pensamientos, imágenes, ideas)  y conductas disfuncionales que impactan negativamente en la vida de las personas. La TCC se diferencia de otro tipo de abordajes psicoterapéuticos. A continuación se describen algunos principios y métodos que la caracterizan:

  • se centra en el comportamiento y en las cogniciones
  • se trabaja sobre el presente del paciente
  • se postula como una terapia a corto plazo, dependiendo de la problemática y el diagnóstico
  • la relación terapeuta-paciente es de colaboración y se enfatiza el aprendizaje
  • fomenta la independencia del paciente
  • se focaliza en los síntomas y su resolución, rechazando el principio postulado por otras teorías de "sustitución de síntomas"
  • está dirigida a promover el cambio
  • se centra en la resolución de problemas
  • utiliza técnicas de tratamiento específicas para cada desorden 
  • se basa en la evidencia científica y promueve la participación activa del paciente
En resumen, la TCC incluye una variedad de enfoques y técnicas comportamentales. Estas provienen de los modelos de aprendizaje. El tratamiento se  basa en datos empíricos y estudios científicos. La estrategia es focalizada y dirigida a una meta o a varias (dependiendo el caso). 
Un elemento muy importante es la psicoeducación como parte central de la terapia. Esta se basa en la idea de que el/la paciente se beneficiará a partir de la comprensión de su problemática y, a su vez, se estará respetando el derecho de acceder a información que lo/a acerque a su diagnóstico. Sin embargo psicoeducar no consiste únicamente en “informar”. La psicoeducación se basa en el modelo biopsicosocial y proporciona al paciente un acercamiento hacia la comprensión y afrontamiento de su enfermedad. Esta tarea se lleva a cabo a través de materiales de lectura y procedimientos didácticos durante las sesiones. 
Los procedimientos específicos de la TCC son, entre otros: 
  • identificación de procesos cognitivos del/la paciente y la consiguiente reestructuración cognitiva
  • la realización de técnicas comportamentales tales como exposición o afrontamiento a situaciones evitadas generadoras de ansiedad
  • asignación de tareas para realizar fuera de sesión
Así, las profesionales de EPICO, nos orientamos a este tipo de terapia porque creemos que es el modo más efectivo de disminuir, lo más brevemente posible, el sufrimiento de quienes nos consultan . Debemos, sin embargo, destacar que hay ciertos cuadros psicopatológicos que demandan otros tiempos para observar mejorías a causa de su complejidad.

Lic. Andrea Recchia







viernes, 18 de enero de 2013



"Qué es el Trastorno Bipolar" 

Queremos compartir con ustedes el libro "Qué es el Trastorno Bipolar" de Eduard Vieta, Francesc Colom y Anabel Martínez-Arán ya que nos ha resultado de mucha utilidad para el trabajo con personas que padecen un Desorden Bipolar. Dada la sencillez y claridad del lenguaje utilizado, este material puede ser compartido con el/la paciente. De hecho fue la idea de los/as autores/as que este libro sea material de divulgación para acercar a la comunidad información básica acerca de la complejidad de este trastorno afectivo.
A aquellos/as profesionales que deseen utilizar esta herramienta como material psicoeducativo les recomendamos acompañar al/la paciente o a sus allegados/as, en su lectura. Por múltiples variables, entre ellas los prejuicios, un diagnóstico de este tipo puede generar un impacto no deseado en la persona que lo padece. Por ello es de suma importancia que el/la profesional sostenga una actitud contenedora, comprensiva y esperanzadora. Creemos que la contensión también implica claridad en la información y respeto por el derecho del/la consultante a tener acceso a la misma. 

Link para descargar gratis el libro:

Esperamos que les sea útil y que podamos compartir experiencias!
EPICO

jueves, 17 de enero de 2013


INVALIDACIÓN EMOCIONAL

La educación emocional es tanto o más importante que la educación académica, sin embargo, muchas veces se pone el énfasis en ésta última. Es fundamental para un/a niño/a crecer en un ambiente que valide sus emociones. Un contexto invalidante conjugado con una predisposición a la vulnerabilidad emocional, a largo plazo, puede impactar negativamente en el desarrollo de la personalidad. 
El ambiente invalidante es un contexto en el que recurrentemente se responde en forma inapropiada a las experiencias privadas, especialmente durante la niñez. Es decir, minimizar, trivializar o responder  de manera extrema a la comunicación de preferencias, pensamientos y emociones. Los/as niños/as que tienen una predisposición biológica a la desregulación emocional no estarían en las mismas condiciones de aprender, a través de su ambiente, habilidades para modular sus emociones: nombrarlas, calmarse, tolerar el malestar, confiar en sus respuestas emocionales. Esto puede traer aparejada una tendencia a la autoinvalidación. La misma implica invalidar las propias respuestas emocionales, pensamientos, creencias y conductas, acompañada de expectativas  desmedidas en relación a uno mismo. Esto puede tener como consecuencia  reacciones de enorme vergüenza, odio e ira hacia sí. La persona suele sentir inadecuadas las emociones que experimenta porque no aprendió a reconocer cuando una respuesta emocional es adecuada a determinada situación.
Por eso una educación saludable incluye, necesariamente, validar las experiencias emocionales y enseñar a regularlas. 
Lic. Andrea Recchia
EPICO